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Presidente

Intervención en el desayuno autonómico de ABC (28/03/2011)

Venimos hoy a compartir con ustedes la realidad de una Región que asienta con firmeza los pies en la tierra; de una comunidad que gracias a ello sabe identificar los problemas y las oportunidades, y por tanto desarrollar proyectos viables de progreso y de futuro.

Todos somos conscientes del insólito y dramático escenario económico por el que atraviesa España en los últimos años. De una crisis económica que ha sacudido los pilares del modelo que ha posibilitado nuestro crecimiento durante mucho tiempo. De una crisis que en nuestra nación se ha dejado sentir, para desgracia de todos, con mayor crudeza que en otros lugares. De una crisis, en definitiva, que en este último año debiera haber remontado, si España, si su gobierno hubiera contado con las ideas, la firmeza de actuación y de criterio que lamentablemente tanto hemos echado en falta.

Por lo que respecta a la Región de Murcia, esta situación se vive subrayada por el agravio y la injusticia con que el Gobierno de España nos viene penalizando desde su llegada (recordemos el durísimo revés que la derogación del Plan Hidrológico Nacional supuso para Murcia, y para otras regiones españolas). Una asfixia que, en los últimos meses, se ha incrementado, sin que sea posible encontrar una explicación coherente que no sea la del interés partidario y electoral, si es que a semejante actitud se le puede aplicar un calificativo que mencione siquiera la coherencia.

A pesar de ello, la Región de Murcia ha experimentado durante más de una década un muy notable desarrollo, que nos ha permitido liderar el crecimiento económico nacional en dicho período. Permítanme que me detenga unos breves instantes en este aspecto.

Si centramos el foco de atención en lo sucedido a lo largo de la última década en la Comunidad de Murcia, se puede afirmar que lo que ha caracterizado este tiempo ha sido una gestión política a nivel regional marcada por la moderación fiscal, la claridad legislativa, la contención del gasto público, la honradez en la gestión, la eliminación de trabas burocráticas, la simplificación de los procesos administrativos, el diálogo permanente con los agentes sociales, la apuesta por la investigación, la garantía jurídica, la inversión en infraestructuras esenciales, y la creación de espacios aptos para la inversión, todo lo cual se ha traducido en un intenso crecimiento de los principales indicadores económicos, muy por encima de la media nacional. Si a nivel español tanto el Producto Interior Bruto, como la población, y el número de ocupados han avanzado de forma positiva en el cómputo global del decenio, en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, cabe decir que la intensidad de este avance ha sido aún mayor.

Así, por ejemplo, en relación con el PIB real, la Región de Murcia ha sido una comunidad autónoma que presenta un buen registro en el período 2000-2010, al experimentar un crecimiento medio anual, en términos reales, del 2,53%, lo que significa, que para el total del período, el crecimiento acumulado ha superado el 28 %. En el conjunto del país, el PIB a precios constantes creció a una tasa media anual del 2,06 %, es decir, prácticamente medio punto por detrás del registro de nuestra Región y casi seis puntos inferior en términos del total acumulado para el período.

En cuanto al empleo, durante el período de referencia, el número de nuevos puestos de trabajo que se crearon en la Región de Murcia estuvo en torno a los 100 mil, lo que supuso un crecimiento medio anual del 1,9 %, frente a un avance medio del 1,3 % anual a escala nacional, situándose, así, muy por delante del resto de regiones españolas.

Por último, la tercera variable a analizar, es la cifra de población, pues ésta es la cantera de la que se nutre la oferta de trabajo. La Región de Murcia ha visto aumentar su número de residentes durante este periodo un 2,4 % en promedio anual, un punto por encima del crecimiento en el conjunto del país. Es más, mientras que la Región de Murcia ha sido tradicionalmente una Región "exportadora de mano de obra", durante este periodo nuestra Región ha invertido la tendencia, y ahora somos una comunidad nítidamente receptora de mano de obra, tanto de población extranjera, como de otras regiones de España.

De este modo, el crecimiento de la población ha sido un 84 % superior al de España, el de los ocupados superó al homónimo nacional en cerca de un 46 % y, finalmente, el aumento del PIB real fue un 25 % mayor que el registrado en el conjunto nacional.

El destacado comportamiento que ha tenido la economía de la Región de Murcia en la pasada década, ha supuesto además que el peso relativo de las variables que hemos mencionado, lejos de reducirse, haya crecido notablemente sobre el total nacional, hasta tal punto que se ha producido un fenómeno que reconocen todos los analistas económicos, consistente en que el centro de gravedad de la actividad económica española se ha acercado hacia el sureste peninsular, con lo que Murcia se ha erigido en un polo de crecimiento nacional, y del cual vengo hoy a hablarles a todos ustedes.

Lo primero que me gustaría destacar es que, en los tiempos de bonanza, el Gobierno Regional no cayó nunca en la tentación del despilfarro y la autocomplacencia. Antes al contrario, ha sido una constante de nuestra gestión el desarrollo permanente de políticas de contención en el gasto público que permitieran la liberación de recursos destinados al fortalecimiento del tejido empresarial de nuestra Región.

Permítanme, pues, que entre en el detalle de lo que ha consistido nuestra gestión en este ámbito. Me gustaría hablarles, por ejemplo, de un ambicioso proyecto puesto en marcha desde el Gobierno Regional, que bajo el título de "Plan Emprendemos de la Región de Murcia" está sirviendo para dinamizar el tejido productivo de la Región a través del fomento y apoyo de las distintas iniciativas emprendedoras que surgen del sector privado. Este proyecto, unido al "Plan Industrial de la Región de Murcia 2008-2013", supone la permanente coordinación de 45 organismos con la vista puesta en crear marcos de encuentro nuevos y sólidos para la colaboración entre Universidades, Centros de Investigación y Centros Tecnológicos sectoriales. Todo este trabajo fue refrendado el pasado año por el Comité de las Regiones de la Unión Europea, que tuvo a bien conceder a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia el premio "Región Europea Emprendedora 2011".

En este sentido, conviene señalar que el Gobierno Regional es muy consciente de que la capacidad innovadora no se mide por el porcentaje de recursos que financian proyectos de investigación, sino por la aparición efectiva de nuevos proyectos empresariales que se apoyan en la innovación de productos o de procesos de producción. De ahí que, tanto o más importante que la aportación de recursos públicos, sea el generar mecanismos legislativos y políticas fiscales que permitan la flexibilidad de la economía real. Una flexibilidad que pasa necesariamente por una reducción del peso económico de la administración publica que permita un alivio de la presión fiscal, lo que, a su vez, redunda, necesariamente, en la liberación de recursos de inversión y en un mayor margen de maniobra para las empresas. Dentro, naturalmente, de los límites competenciales que nos marca la articulación del Estado de las Autonomías.

Unido a ello, y siempre desde esta voluntad de contención del gasto público, la Región de Murcia ha apostado por el diseño de políticas estratégicas encaminadas a que las ideas surgidas en los campus universitarios generen valor tangible en el mundo empresarial, como es el caso del "Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación", que se ha traducido en la creación del Parque Tecnológico de Fuente Álamo y el Parque Científico de Murcia; en el impulso a la creación de empresas de base tecnológica, y en la apuesta por financiar la labor investigadora de los jóvenes innovadores y creativos con un alto nivel de formación.

En efecto, somos conscientes de que hoy en día la colaboración entre el mundo académico y el empresarial es una condición necesaria para aumentar la competitividad de las empresas.

En esta línea, el gobierno Regional ha apostado por una Enseñanza Superior basada en la excelencia, que se concreta en la puesta en marcha del Campus Mare Nostrum, que nace con la voluntad de convertirse en un referente internacional en la cuenca del Mediterráneo como dinamizador de las enseñanzas universitarias de elevada calidad, e impulsor del desarrollo productivo, utilizando su territorio como modelo de cohesión, promoviendo la modernización y la innovación de los principales sectores productivos de la Región más característicos en el Mediterráneo. En este proyecto participan la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena, junto con los centros de investigación, las administraciones públicas, las organizaciones internacionales, los parques tecno-científicos y las empresas.

De otro lado, los horizontes en el comercio internacional han cambiado notoriamente en estos últimos años, lo que ha supuesto que las empresas (tanto las más asentadas, como las de nueva creación) se vean obligadas a abandonar los mecanismos tradicionales con los que se accede al mercado exterior. Estos cambios de contexto que supone el nuevo mercado globalizado han movido al Gobierno Regional a desarrollar una estrategia de internacionalización integral encaminada a que los productos, los servicios y las tecnologías de nuestra Comunidad lleguen fuera de nuestras fronteras, estrategia que se ha visto refrendada con unos resultados en los que las exportaciones han crecido muy por encima de la media nacional.

En cuanto a la austeridad en el gasto publico, el pasado mes de diciembre, la Asamblea Regional aprobaba, con los votos del Grupo Popular, una propuesta de ley sobre medidas extraordinarias para la sostenibilidad de las finanzas públicas. Dicha propuesta pretende contener el gasto público, sin menoscabar con ello el derecho de nuestros ciudadanos a continuar disfrutando de servicios sanitarios, educativos, sociales, así como de las políticas productivas.

Pero el Gobierno Regional no se ha quedado ahí. El pasado 25 de febrero dimos curso a la más profunda reforma de la Administración regional en toda su historia, con la eliminación de cincuenta y cuatro organismos que caen dentro de su perímetro competencial, y que figuran en el Inventario de Entes Públicos, con el consiguiente ahorro en el gasto de su mantenimiento y gestión.

En cualquier caso, aquí no tengo más remedio que recordar que es necesario que el Gobierno de España trabaje desde sus más amplias, hondas y decisivas competencias y responsabilidades para mejorar el entorno económico en el que las empresas toman sus decisiones, dotándolo de coherencia legislativa, ligereza impositiva, garantías jurídicas, transparencia, confianza y flexibilidad.

Dando por supuesto que los rasgos anteriormente mencionados constituyen los mimbres necesarios para progresar, mi pretensión, hoy, es referirme al futuro, con las credenciales que nos otorgan el haber sabido diseñar políticas responsables de planificación y de progreso.

Tenemos claras las ideas, los principios, los objetivos y los modelos de gestión que se precisan para llevar todo esto a buen puerto.

Nuestra estrategia para el desarrollo de la economía de la Región descansa en tres pilares fundamentales:

  • En primer lugar, en un desarrollo que se asiente en la confianza en el tejido empresarial murciano, verdadero protagonista del crecimiento en los últimos años; un tejido empresarial diversificado, dinámico, con capacidad de adaptación y de transformación. La labor de un gobierno que cree en los ciudadanos y en la libre empresa es proseguir con la eliminación de trabas burocráticas, avanzar en la simplificación administrativa y, en suma, propiciar una gestión pública eficaz y eficiente que facilite el impulso y el quehacer de las empresas, especialmente en lo que atañe a la viabilidad de su internacionalización.
  • En segundo lugar, en la defensa y el impulso del turismo, la industria alimentaria y el sector de la energía. Tres sectores que, por su peso en la economía regional y por sus posibilidades de crecimiento deben ser los protagonistas del crecimiento del PIB regional en los próximos años.
  • En tercer lugar, en el impulso a las infraestructuras. La Región de Murcia ha dado en los últimos años un salto de gigante en este sentido, pero en la siguiente legislatura queremos avanzar mucho más en la construcción de autovías, la apertura del nuevo aeropuerto, la nueva dársena de contenedores y el impulso definitivo al ferrocarril, tanto para pasajeros como para mercancías.

En torno a todo ello, tenemos una importante cartera de proyectos, algunos de los cuales se encuentran ya en fases avanzadas de desarrollo, pero sólo me detendré en algunos de los más importantes por su impacto no sólo en la economía regional, sino en la nacional.

El primero es el proyecto de construcción de una nueva dársena para contenedores del Puerto de Cartagena, que estará situada en la bahía de El Gorguel. Esta nueva dársena va a constituirse en una infraestructura decisiva para la Región de Murcia, por contar con una plataforma logística de primer orden integrada en las rutas internacionales de mercancías, y capaz de competir con los grandes puertos de mercancías del Mediterráneo.

Otra de las actuaciones significativas es la apertura del Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia. Esta idea ha sido promovida desde sus orígenes por el Gobierno Regional, en respuesta a la creciente demanda y al deseo de alcanzar el pleno desarrollo del potencial turístico de la Región. La ubicación estratégica del aeropuerto, con acceso directo a una red viaria de alta capacidad, y con conexión intermodal con la línea ferroviaria de alta velocidad, posibilitará que las principales ciudades de la Región y todo su litoral se alcancen en menos de media hora. Diseñado para dar cabida a un tráfico de 3 millones de pasajeros al año en su primera fase, el nuevo aeropuerto está llamado a convertirse en la palanca que propicie el despegue definitivo del turismo regional. Su inexistencia actual explica en gran medida por qué la aportación del turismo al PIB de la Región está muy por debajo del resto de las regiones del Mediterráneo español. Su construcción era una necesidad fundamental para el desarrollo económico de nuestra Región.

Pero la construcción de un aeropuerto no basta por sí sola. Para que esta inversión resulte rentable desde sus orígenes el Gobierno Regional ha puesto en marcha un plan al que denominamos "Espacios Económicos en el entorno del Aeropuerto", que consiste fundamentalmente en la generación de una zona de acogida de actividades y servicios vinculados a la propia vida del aeropuerto, con vocación de convertirse en un espacio de excelencia para atraer personas, empresas e instituciones con un alto perfil tecnológico e innovador.

El aeropuerto y la terminal de contenedores se incluyen dentro de una estrategia de desarrollo de Nodos de Excelencia Logística de la Región de Murcia, que se complementará con la reorganización del sistema portuario de Cartagena, con la línea de Alta Velocidad ferroviaria, y con el Proyecto Ferrmed, ofreciendo, así, un escenario nuevo para la región capaz de generar oportunidades territoriales tangibles y traducibles a desarrollo económico en esta zona.

Unido a lo anterior, me gustaría también referirme a la industria alimentaria regional, que constituye la rama industrial más significativa por su volumen y por su carácter estratégico, dado que representa el 25% de la producción total de la industria murciana. Somos la primera zona productora de conservas vegetales de España con el 50 % del total nacional. Además, existe una industria auxiliar bien desarrollada, que supone un valor seguro y rentable para la inversión en I+D+i, lo que nos permite adelantarnos a otros competidores. Pues bien, una de las medidas que estamos llevando a cabo para la promoción de este sector es la creación de la Ciudad de la Industria Alimentaria de la Región de Murcia, en donde se creará un espacio industrial específico para el sector, con servicios e infraestructuras compartidas y creadas ad hoc, con el fin de mejorar la competitividad de sus empresas y permitir que éstas se posicionen en condiciones favorables para afrontar los difíciles retos a los que se enfrentan en el contexto de una economía global.

Adicionalmente, dentro de las iniciativas ligadas a los sectores emergentes, y al mundo de los nuevos negocios, permítanme que cite muy brevemente el proyecto, ya iniciado, denominado Contentpolis, situado en el término municipal de Cartagena. Este proyecto es una apuesta para impulsar el desarrollo de la industria audiovisual y de los contenidos digitales. La clave de esta realidad, y la razón por la que resulta tan atractiva, reside en la combinación equilibrada que en ella se hace de infraestructuras y de servicios para la producción audiovisual, para la creatividad y para el ocio digital, todo ello ubicado en un espacio de 800 mil metros cuadrados.

En el ámbito de la energía es necesario destacar la importantísima inversión llevada a cabo en los últimos años por REPSOL. A la ya existente refinería se suman ahora unas nuevas instalaciones próximas a finalizar en su cosntrucción y mediante las cuales el Valle de Escombreras sitúa definitivamete a nuestra región en los mapas de las de producción energética de primer nivel.

Otra industria de futuro en la Región es la de las energías renovables. Contamos con el proyecto para la creación y desarrollo en la Región de una Central Solar Fotovoltaica que, a su término, producirá 400 MW, dentro del régimen ordinario de tarifas, sin tener que recurrir, pues, al sistema de retribuciones con prima. El proyecto destaca por su singularidad e interés general, ya que no solo se limita a la construcción de una mera planta de producción de energía solar, sino que será pionera y única por el alto componente innovador con el que contará. Este proyecto será, por tanto, el germen de un importante centro empresarial de producción de bienes y servicios relacionados con la energía solar, además de erigirse como un entorno que favorecerá la investigación, el desarrollo y la innovación, con el objetivo de posicionar a la Región de Murcia como referente en el ámbito del aprovechamiento de la energía solar.

Ya me he referido aquí a la importancia del Sector Turístico para el gobierno de la Región de Murcia. Son muchos los proyectos de inversión turística de gran atractivo que se llevan a cabo en la Región, pero me gustaría destacarles tres de ellos.

El primero es la instalación, bajo la licencia de Paramount Pictures y con la denominación de "Emotion World", de un parque temático completamente innovador. Diseñado para competir en Europa mediante la creación de un espacio diferente en cuanto a su filosofía y a sus contenidos, respecto a cualquier otro de cuantos conocemos. Paramount ha entendido que la Región de Murcia, por su bondad climática y por la singularidad de sus potencialidades en el turismo de ocio y cultura, es el lugar ideal para un destino de entretenimiento de alcance internacional. Un destino con una altísima capacidad de atracción: estudios realizados por expertos independientes sobre la demanda potencial del Parque Temático en Murcia, prevén una horquilla de escenarios de entre 3,5 y 4 millones de visitantes al año. Un proyecto que nace impulsado en su origen por la iniciativa pública pero sustentado y desarrollado por la iniciativa privada. Un proyecto que ya es una realidad en marcha, en la medida en que cuenta con los terrenos donde se ubicará, con su plan director y con el acuerdo de licencia con Paramount Pictures.

El segundo es propiciar un salto de calidad en el turismo de sol y playa. Y dos son sus pilares fundamentales: por un lado la Activación de la competitividad territorial del entorno del Mar Menor. Un entorno que cuenta con una importante oferta de golf, así como polos de desarrollo turístico de excelencia, como la Manga Club. En este escenario, el proyecto "Mar Menor Living Lab" transformará el territorio del Mar Menor en una nueva forma de entender el turismo del Mediterráneo, en cuanto al desarrollo de espacios innovadores y de economía creativa. Una iniciativa para utilizar los activos naturales y los elementos de excelencia turística, de cara a la atracción de talento y el turismo de calidad. Unido a esto, el proyecto denominado "Marina de Cope" supone la creación de uno de los principales complejos turísticos del Mediterráneo. Su desarrollo está previsto sobre una superficie total de 21 millones de metros cuadrados, situados a lo largo de la franja litoral, y se ha proyectado de forma compatible con una ordenación urbanística integral y sostenible, respetuosa con el medio ambiente e integradora de los espacios naturales, lo que va a suponer un concepto diferente, único e innovador de turismo.

En tercer lugar contamos con el desarrollo del turismo cultural, que complemente el resto de ofertas turísticas de la Región: sol y playa, ocio, golf, etc. La Región de Murcia estaba fuera de los circuitos de turismo cultural, pero la inversión decidida en proyectos artísticos de diversa índole, la creación de una importante y atractiva red de museos, y, sobre todo, la recuperación y puesta en valor del rico patrimonio de la región, cuyo emblema es el Teatro Romano de Cartagena, ha propiciado el crecimiento constante de las sinergias entre el turismo y la cultura, una senda en la que seguiremos trabajando, dado que concebimos la inversión cultural como creadora de riqueza y calidad de vida, y causa motriz del desarrollo del sector turístico.

La posición estratégica de Murcia en el Arco Mediterráneo, su cercanía al norte de África, su estabilidad política y económica, la presencia de población cualificada, de una pirámide poblacional que es la más joven de España, de un tejido industrial transversal bien desarrollado, con una buena red de comunicaciones, y con condiciones óptimas para proporcionar una buena calidad de vida, son factores importantes para que la Región de Murcia sea una apuesta de futuro.

A lo largo de mi intervención he mostrado lo que somos y lo que queremos ser. Queremos recuperar las virtudes públicas y los principios políticos que nos llevaron en la última década a liderar todas las tasas de crecimiento de España. Queremos que nuestros empresarios tengan los instrumentos para volver a generar empleo. Tenemos que ofrecer las herramientas para que la confianza vuelva a los mercados. Pero para ello, querido Mariano, querida Esperanza –vosotros los sabéis bien- hace falta un gobierno en España con credibilidad, con sentido común, que abandone las decisiones aleatorias e improvisadas, que combine la firmeza y la humildad necesarias para retraer el peso de lo político y dar paso al protagonismo de la sociedad civil, que restablezca las garantías jurídicas que reclaman los inversores, que gobierne para todos los españoles por igual, y que evite el sectarismo. Un gobierno que no ponga obstáculos al progreso, a la ilusión, al esfuerzo, a la dignificación de empresarios y trabajadores, a la libertad de ideas, de proyectos y valores.

Y yo entretanto –ya saben aquello de que ´no hay mal que cien años dure´- les invito a que sean partícipes de un futuro que estamos construyendo entre todos, y que se llama Región de Murcia. El futuro ya está escrito.

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