Presentación

Inmaculada GarcíaEn febrero de 2008, el Gobierno Regional de Murcia fue, posiblemente, el primero en ponerse a trabajar en tomar medidas para frenar una crisis que ya entonces estaba declarada.

De sus esfuerzos salieron, en primer lugar, las 104 medidas del Plan de Dinamización de la economía y el Empleo. Posteriormente, un largamente deseado Plan Industrial incluía igualmente medidas de choque específicamente destinadas a paliar los efectos de la crisis en las pequeñas y medianas empresas industriales. Del mismo modo, y con la cooperación de los agentes sociales, se puso en marcha el Plan de Estabilidad en el Empleo. Por último, el Plan de Desarrollo de la Sociedad de la Información venía a complementar todas esas medidas con el útil y necesario concurso de las tecnologías de la información y la comunicación.

Hoy tiene entre las manos los Presupuestos Generales para la región de Murcia en el ejercicio 2009 que son consecuencia directa tanto de esas medidas como del compromiso del Gobierno Regional de minorizar los efectos de la crisis en nuestra economía regional y en las economías particulares de las empresas y ciudadanos de nuestra tierra.

Si siempre nos ha caracterizado, a la hora de planificar y definir nuestras estrategias, el realismo y la seriedad, estos, que son unos Presupuestos elaborados en un contexto económico especialmente desfavorable, están basados en la propia realidad de la Región, en la situación económica actual a nivel regional, nacional y mundial; y en las potencialidades que, desde el máximo rigor y sin concesión a la demagogia, los murcianos estamos desarrollando para afrontar el reto de la coyuntura actual y continuar, sin embargo, con nuestra línea de progreso.

“Rigor y progreso” va a ser, pues, el lema de estos Presupuestos generales de la Región para 2009. Un rigor que alude tanto a la responsabilidad y precisión con que los hemos programado, cuanto a la sobriedad que, impuesta por un momento en que la economía nacional afronta índices cercanos a la recesión, no podíamos por menos de imponer a las cuentas de la Región. Pero una sobriedad que no minora el compromiso del Gobierno regional y de las políticas que se compromete a implementar en el próximo año con lo que son, hoy especialmente, las mayores necesidades de nuestra tierra y nuestras gentes.

Como no podía ser de otra forma, para lograr avanzar en esos aspectos, hemos hecho un esfuerzo especial, como ya anunciara el presidente Ramón Luis Valcárcel, en la minoración de lo que son gastos corrientes de la Administración, con la eliminación de tres Consejerías y de algo más de un veinte por ciento de altos cargos, y la implementación de un Plan de Austeridad que permita reducir al máximo el gasto propio de la Administración y libere fondos destinados a políticas sociales e inversiones productivas –como las de infraestructuras, principalmente-, que son las medidas que requieren momentos como los que atravesamos.

Hablamos pues de unos presupuestos realistas y rigurosos en su concepción, e inversores y sociales en su definición: los Presupuestos de la estrategia precisa para el progreso posible en nuestra Región.

Inmaculada García Martínez
Consejera de Economía y Hacienda